PASEANDO POR LA HABANA VIEJA
La Habana, miércoles 15 de Enero 2008
A las 8 de la mañana, como convenido la tarde anterior, atravesé a tomar mi gran desayuno en el "Paladar de Enrique". Estaban durmiendo.

En Cuba no encontré a casi nadie puntual. Sólo 2 taxistas estuvieron a la hora para traerme y llevarme del Aeropuerto y para llevarme al Laboratorio Labiofam.
A los 10 minutos de estar esperando afuera de casa de Enrique y Maritza, apareció ésta que se había despertado con los golpecitos en su puerta.
Resultó un rico y abundante desayuno por 3 CUC: Café cubano, exquisito, 2 huevos revueltos, pan, queso, jugo de fruta, ensalada de fruta...Mejor que en mi casa.
Esa mañana salí con Martha desde Calle Consulado N* 16 – Dpto. 2, su casa, que se encuentra a unos 100 metros de El Malecón; una muralla de ocho Km. de largo, construida durante la administración de USA en 1901.

Nos fuimos caminando por el Paseo Martí, que los cubanos llaman Paseo El Prado.
Lo que ví, era para ponerse a llorar… las ruinas de maravillosos edificios y palacios, que cubiertos de hongos están a lo largo de este paseo, muchos de ellos derrumbándose, y aun con gente adentro.
La ruina..., que parece imposible detener..., el abandono... de lo que fueron esas hermosas construcciones arquitectónicas, muchas veces copias de edificios de países europeos. Sus antiguos dueños, gente de grandes fortunas de la mitad del siglo pasado o antes posiblemente...

Al ver este espectáculo, recordé el Mercado de Cholón, en Ho Chi Min City (ex Saigón), que visitamos con Stan en el año 2000, con sus ostentosas construcciones Coloniales Francesas, cubiertas de hongos, viniéndose abajo y también, a pesar de ello, parecía que aun vivía gente ahí. La ruina..., la dolorosa ruina., la ruina sin remedio..., el abandono…, la suciedad..., las ratas y las cucarachas...
Para mí es un enigma, cómo lo hacen en La Habana: pero, a pesar de haber muchas casas y barrios en decadencia, sucios, miserables, no me encontré con ninguna rata ni con ni una sola cucaracha. Interesante…! Un ejemplo para muchas ciudades de Asia.

Seguimos avanzando por El Prado y fueron apareciendo edificios restaurados.
El Palacio de los Matrimonios, pintado de blanco como el traje de una novia.
Fuimos a los pasajes del tradicional "Hotel Sevilla" que está restaurado. Ahí estuvo Enrico Caruso en 1920. También un personaje de una novela de Graham Greene se hospedó en la habitación N* 510, etc... Hotel elegante, tradicional, que me gustó muchísimo.

En el pasaje un mapa de la ciudad y unas tarjetas postales con fotos de Che Guevara, Fidel con el Che Guevara y de Fidel con Ernest Hemingway, conocidas por muchos de Uds. Y cambié Euros en una CADECA, que es una Casa de Cambio autorizada por el Gobierno de Cuba.
A pasos del Hotel Sevilla, está la deteriorada Escuela Nacional de Ballet, que parece funcionar bien. Vimos el ir y venir de las alegres estudiantes de piernas largas y de andar rítmico...

El Festival Internacional de Ballet se desarrolla en La Habana año por medio, en años impares.
Hay muchos otros Festivales de música y baile que se desarrollan en la isla.
El Festival Internacional de Jazz que tiene fama mundial, se lleva a cabo en el mes de Diciembre de los años impares.

Seguimos, pasamos frente a el "Hotel Telégrafo", el "Hotel Inglaterra", de "El Gran Teatro de La Habana", edificios lujosísimos y restaurados todos ellos.
Admiramos el monumento a José Martí llamado "El Apóstol" por los Cubanos.

El Capitolio Nacional está al fondo. Se puede visitar, la entrada es libre. Hay ahí una oficina de Internet y por atrás se encuentra la "Fábrica de Tabacos Partagás".
Tomando enseguida por la Calle Obispo. Calle de comercio, calle para turistas con tiendas caras, inabordables para las cubanas/os. Caras para los chilenos. Paseo muy lindo, pero, lleno de hoyos y baldosas quebradas.

Gracias a Dios, seguí caminando del brazo de mi casera Martha y con el apoyo en mi fiel bastón, hasta volver a casa.
Me agradó que Martha me aceptara ahí, en Calle Obispo, una taza de café. Ella rechazaba lo que yo le ofrecía de comer, cuando íbamos juntas a pasear.

